Comercio global, flujos de capitales y el dólar
Déficits récord de EE.UU. y el papel global del dólar
Un objetivo clave de la actual administración Trump es reducir el déficit por cuenta corriente mediante un profundo reequilibrio del comercio global y el debilitamiento del dólar. No obstante, corregir de forma sostenida los déficits exteriores de EE.UU. precisaría en último término de una reducción del déficit presupuestario –un escenario que parece improbable en la coyuntura actual, sobre todo tras la reciente aprobación de importantes recortes de impuestos a través de la One Big Beautiful Bill Act (OBBBA)–.
El estatus del dólar ha comenzado a verse cuestionado en el contexto de unos déficits récord en EE.UU.
El excepcionalismo económico que ha disfrutado EE.UU. durante décadas recientes ha tenido como piedra angular su capacidad de atracción de capitales extranjeros, reflejada en la considerable expansión de su posición inversora internacional neta (NIIP), así como las cuantiosas compras de US Treasuries por inversores extranjeros, que le hanpermitido financiar su déficit.
Ahora bien, mantener este nivel de financiación depende de preservar la confianza de los inversores en las perspectivas económicas del país –una confianza que recientemente ha sufrido cierta erosión, llevando a algunos inversores extranjeros a reconsiderar su exposición a activos estadounidenses–.
Posiciones de activos de renta variable y renta fija de EE.UU. en el extranjero
Este nuevo panorama puede ejercer presión bajista sobre el dólar al tiempo que presiona al alza los tipos de interés, activando potencialmente una espiral de deuda y encareciendo los costes decobertura, lo que podría generar una reducción de la NIIP.
Con todo, las alternativas para los inversores extranjeros son limitadas. El mercado de capitales europeo sigue siendo estrecho, y algunos inversores aún albergan dudas sobre el mercado chino. Aunque prevemos importantes salidas desde los activos estadounidenses hacia el resto del mundo, el proceso no llegará probablemente a un punto crítico, y tampoco habrá un reemplazo del dólar como moneda de reserva dominante.
Mientras, los países con grandes superávits por cuenta corriente, como China, Europa o Japón, pueden encontrar dificultades para reequilibrar sus economías con celeridad.
Posición inversora internacional neta de EE.UU.
Incluso si encontrasen el modo de hacerlo, este prolongado proceso aún les dejará con grandes superávits que deberán ser absorbidos por el resto del mundo, incluido por el consumidor estadounidense, que sigue siendo el epicentro de los flujos comerciales globales. Puede que la globalización se esté ralentizando entre los grandes bloques, pero también está evolucionando hacia una reconfiguración de las cadenas de suministro, abriéndose nuevas rutas comerciales entre los países y reduciendo su dependencia de China como proveedor de bienes estratégicos. Probablemente la diversificación de la exposición fuera de los mercados estadounidenses será un proceso gradual, y ello permitirá al gigante americano conservar por el momento su estatus excepcional, si bien sujeto a crecientes vulnerabilidades.