Boodles: sexta generación de una histórica familia de joyeros británicos
Una trayectoria singular hasta tomar las riendas del negocio familiar de joyería
El camino de James Amos hasta convertirse en el máximo responsable de la empresa familiar de joyas de lujo, Boodles, fue atípico. De niño, tenía una relación muy cercana con su abuelo Anthony Wainwright, quien convirtió la por entonces joyería local de Liverpool, Boodle & Dunthorne, en un nombre reconocido a nivel nacional. Pero a la muerte de este en 1992, siendo Amos aún adolescente, su madre vendió sus acciones de la empresa. Amos cursó sus estudios universitarios, y luego entró a trabajar en un banco de inversión en la City londinense. “Estaba recorriendo mi propio camino y disfrutaba bastante”, dice. “No tenía la certeza de que fuera a incorporarme a la empresa familiar. No era accionista”.
Mantuvo el contacto con sus tíos, Michael y Nicholas Wainwright, quienes siguieron expandiendo el negocio, y llegado el momento le preguntaron si le interesaría formar parte del proyecto. Como aliciente, incluyeron un paquete de acciones en el capital. Tras consultarlo con su padrastro en la que define como “la conversación más importante de mi vida”, accedió. Amos seguiría así los pasos de su abuelo.
La iniciativa "Peace of Mined" de Boodles se centra en asegurar la procedencia ética de los diamantes y su total trazabilidad, asociándose con minas para garantizar que el origen de cada diamante pueda rastrearse desde el momento de su extracción hasta su transformación en una pieza de joyería terminada. Crédito de fotografía: Boodles.
Boodles, que ahora co-dirige Amos junto con su primo Jody –el hijo de Nicholas–, se ha convertido en una marca de joyas brillante y al alza. Es especialmente apreciada por las familias británicas e irlandesas, quienes componen la amplia base de su clientela. Elegida Marca de Lujo británica del año por Walpole en 2023, las ventas de la empresa han crecido un 68 por ciento en los últimos seis años, y durante los 12 meses hasta febrero de 2025 facturó un 18 por ciento más, pasando de 104.900 millones a 124,4 millones de libras.
Al unirse a la empresa en 2004, Amos esperaba que le encargasen “dirigir un nuevo departamento de marketing”, pues ese había sido su campo de especialización durante su formación empresarial.
En cambio, le entregaron las llaves de la tienda Boodles en Mayfair (Londres), donde debería ocuparse de atender a los clientes. Pasó siete años a pie de tienda, en Londres y Dublín.
No por ello dejó de participar en aspectos como el marketing, y fue uno de los impulsores del cambio de nombre de la empresa a solo “Boodles”.
Mientras, su primo Jody transitó una senda similar, y en 2024 los dos fueron nombrados co-directores generales, con Michael y Nicholas pasando a desempeñar funciones de asesoramiento.
A la mayoría de la gente le desconcierta cuando decimos que somos co-directores generales. Puedes ver en su mirada que están pensando, ‘¿Por qué diablos decidiste hacer eso? Es casi imposible que funcione’.
Equilibrando crecimiento y sucesión familiar
¿Cómo funciona una dirección bicéfala en una empresa familiar? Amos matiza que sus tíos aplicaron un esquema similar durante un tiempo. “A la mayoría de la gente le desconcierta cuando decimos que somos co-directores generales. Puedes ver en su mirada que están pensando, ‘¿Por qué diablos decidiste hacer eso? Es casi imposible que funcione’".
Amos dice que él y su primo se complementan mutuamente. Él siempre ha estado más centrado en la marca, y Jody, en su pasión –encontrar piedras preciosas, incluidos los diamantes rosas que se han convertido en emblema de la empresa–. “Estamos evolucionando hacia un punto en el que Jody y yo nos repartiremos los papeles en la gestión del negocio: él se centrará más en la parte comercial mientras que yo me voy a centrar en el personal, la cultura y la marca”, explica Amos.
Dos de sus primos más jóvenes desempeñan funciones ejecutivas: Honour Wainwright, que supervisa el área de marketing, y su hermano gemelo, Geordie, que trabaja en operaciones.
“Lo bueno de cara al futuro es que [aunque separados por 18 años de edad], somos primos, y estamos en el mismo barco. Los cuatro tenemos un grupo de WhatsApp llamado ‘Primos’”.
Me llena de alegría ser la primera mujer de la familia en incorporarse a Boodles; pero a la vez soy consciente de la responsabilidad que ello conlleva.
“Aportan un montón más de valor al negocio que yo cuando tenía su edad”, asegura Amos. Honour se encarga de la influyente e importante división de marketing –que anteriormente estuvo a cargo de Amos– y es también la primera mujer en ocupar un puesto ejecutivo en Boodles. A este respecto, comenta: “Me llena de alegría ser la primera mujer de la familia en incorporarse a Boodles; pero a la vez soy consciente de la responsabilidad que ello conlleva”.
Conociendo la estrategia de Boodles para la próxima generación
Amos y sus primos son la sexta generación al frente de la empresa, y “ya hay en ciernes un miembro de la séptima preparándose para continuar la saga: el hijo de Jody, Simeon, de 24 años. ¡Los diamantes le apasionan aún más que a su padre!”
Aun tratándose de un oficio ancestral que depende de la habilidad del artesano, las colecciones de Boodles exploran constantemente los límites de la técnica con intrincados patrones, detalles ocultos, diseños asimétricos y una precisión excepcional. Crédito de fotografía: Boodles
Amos dice que la familia está en plena consulta sobre la futura separación de funciones, y reconoce que habrá desafíos. En total, entre los miembros de la séptima generación, hay seis hijos que podrían querer trabajar en la empresa familiar. “Es materialmente imposible que todos lo hagan”, advierte. Añade que, en las empresas familiares con carácter más general, es injusto admitir sin más al hijo de mayor edad mientras los demás hermanos –potencialmente igual de talentosos– encuentran la puerta cerrada una vez cumplida su mayoría de edad. “No conozco la respuesta a esta cuestión, pero debemos buscar la manera de resolverla correctamente”.
2026 representará un antes y después para Boodles con la apertura de su nueva tienda insignia de Londres –la Boodles Townhouse–, junto con vínculos crecientes con el mundo del arte en Reino Unido, planes de más ferias en el extranjero y otras iniciativas en torno a los diamantes. Amos dice que el proceso de crear una marca global que rivalice con los grandes nombres de la joyería es algo que ya les ocupa. “En 50 o 100 años, quiero que Boodles sea considerado un referente de la joyería”.
Hitos principales
Tras ejercer como director de Kirk & Co jewellers en Liverpool, Henry Wainwright adquirió la marca y cambió su nombre por el de H Wainwright & Sons
Los hijos abandonaron el negocio de su padre para comprar una asentada firma de joyeros en Liverpool llamada Boodle & Dunthorne
Se inaugura la segunda tienda de Boodle & Dunthorne en Chester; y la tercera en Manchester en 1980
La empresa abre su primer establecimiento en Londres, frente a Harrods –un hito en su expansión
Nicholas y Michael Wainwright, de la quinta generación, asumen pleno control del negocio tras el fallecimiento de su padre. Abren más tiendas en Londres
Boodle & Dunthorne cambia su nombre por el de Boodles
Los miembros de la sexta generación, James Amos y Jody Wainwright, son nombrados co-directores generales, con sus primos Honour y Geordie Wainwright también en puestos ejecutivos