Barómetro: la renta variable registrará nuevas ganancias, ya que las condiciones económicas siguen siendo favorables
Asignación de activos: continuará el rally de la renta variable, la renta fija podría resentirse
Los inversores comienzan 2026 con la economía global favorecida por el estímulo monetario generalizado y el fuerte crecimiento de los mercados emergentes. Pese a que se mantienen las áreas de estanflación y las preocupaciones geopolíticas, en general el contexto es propicio para las estrategias de inversión favorables al riesgo. Esto sigue siendo así incluso tras el derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de EE.UU. el pasado 3 de enero. Aunque la intervención de EE.UU. probablemente tendrá implicaciones geopolíticas a medio plazo, en nuestra opinión no marcará una gran diferencia en los mercados a corto plazo, salvo para dar un nuevo impulso al precio del oro.
Por lo tanto, mantenemos una postura sobreponderada en renta variable y una posición infraponderada en renta fija.
Fig. 1 - Modelo de asignación mensual de activos
Enero de 2026
Fuente: Pictet Asset Management
Nuestro análisis del ciclo económico indica que la economía global está experimentando un crecimiento constante, aunque desigual, y que las economías emergentes crecerán aún más rápido que las desarrolladas durante el año que viene.
Nuestra previsión indica que la economía de EE.UU. crecerá un 1,5% este año, por debajo de la estimación del consenso del 2%. Esta perspectiva más prudente refleja nuestra previsión de que se produzca una desaceleración del gasto de los hogares estadounidenses. Actualmente, observamos una disparidad inusual en el crecimiento entre el consumo y la renta disponible. En los últimos dos años, los consumidores estadounidenses han incrementado su gasto a un ritmo anual del 2,9% mientras que su renta disponible solo ha aumentado un 1,8%, lo cual indica que los hogares han estado recurriendo a sus ahorros para mantener unos niveles de gasto más elevados.
Esperamos que esta disparidad se reduzca en los próximos meses. Los consumidores probablemente irán reduciendo su gasto a medida que el impacto de los aranceles y los recortes en los programas de protección social empiecen a limitar sus presupuestos, sobre todo entre el 40% de la población con rentas más bajas. Es probable que estas presiones contrarresten los beneficios potenciales de las rebajas de impuestos de la administración Trump, estimadas en 200.000 millones de USD.
Además, también esperamos una moderación del gasto de capital debido a la ralentización de la inversión en infraestructuras de inteligencia artificial (IA) tras crecer hasta un 70% anualizado en el primer trimestre de 2025.
Es probable que la economía de la zona euro se recupere a medida que los hogares reduzcan su exceso de ahorro y el sector manufacturero repunte, con cierto retraso, como respuesta a los recortes de tipos anteriores. No obstante, el efecto de la relajación fiscal tardará en materializarse, especialmente en Alemania.
Es probable que la economía de Japón crezca moderadamente este año, aunque a un ritmo más lento. La confianza de los consumidores y las empresas está mejorando, mientras que el paquete fiscal –el mayor desde la pandemia de COVID-19 y equivalente al 3% del PIB– debería respaldar a los hogares y a sectores estratégicos tales como los de los semiconductores y la IA.
China también está ayudando a los hogares con medidas por un importe equivalente al 0,5% del PIB, después de que las recientes políticas “anti-involución” hayan moderado el crecimiento del sector manufacturero y la demanda interna. Esperamos que el crecimiento de China se mantenga este año en torno a su potencial, en el 4,6%.
Otras economías emergentes están registrando un crecimiento generalizado, ya que la combinación de baja inflación, relajación monetaria y aumento de las exportaciones mundiales sigue beneficiándolas. También deberían beneficiarse de la subida de los precios de las materias primas en 2026.
Fig. 2 - Los beneficios se mantendrán por encima de la tendencia
Beneficios empresariales por acción de los últimos 12 meses del índice MSCI All Country World, previsión de Pictet AM para 2026
Fuente: Refinitiv Workspace, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 26/12/1995 y el 24/12/2025.
Nuestro análisis de liquidez respalda una postura favorable al riesgo, con recortes de los tipos de interés por parte de dos tercios de los principales bancos centrales. Creemos que la Reserva Federal ha completado en gran medida su ciclo de relajación tras un total de 175 puntos básicos de recortes de los tipos de interés. Aunque no es necesaria una mayor flexibilización, la Fed podría volver a bajar los tipos si los problemas del mercado de crédito privado restringen los préstamos bancarios o si la presión política obliga a una mayor relajación.
La zona euro se ha visto beneficiada por ocho recortes de tipos desde mediados de 2024 que, acompañados de una relajación fiscal, ha creado unas condiciones favorables para la renta variable. Esperamos que el Banco Central Europeo recorte los tipos una vez más y que ralentice el ritmo de venta de bonos para evitar un efecto expulsión de los prestatarios privados ante el aumento del endeudamiento público.
Las condiciones de liquidez de China también son positivas, ya que Pekín sigue contrarrestando la debilidad de la demanda interna con políticas monetarias y de estímulo fiscal moderadamente laxas. El Banco de Japón probablemente subirá los tipos dos veces en 2026 y ampliará su endurecimiento cuantitativo mientras el gasto fiscal fomenta el crecimiento.
Nuestros modelos de valoración se mantienen positivos para los activos de riesgo. Prevemos que las rentabilidades de la renta variable se situarán en torno al 5% durante los próximos 12 meses impulsadas por el sólido crecimiento de los beneficios (véase la fig. 2), aunque contrarrestadas por una contracción moderada de los múltiplos precio-beneficio de las acciones. Las valoraciones de los títulos de EE.UU. parecen tensas, con el índice S&P 500 cotizando a 22 veces los beneficios frente a una media de poco más de 18 veces. Las valoraciones de la renta variable de Suiza y de Europa en general son atractivas, mientras que las de Japón parecen razonables tras el rally de dos dígitos del Nikkei del año pasado.
Los indicadores técnicos y de confianza apuntan a un fuerte apetito de los inversores por los activos emergentes, mientras que el posicionamiento en renta variable de EE.UU. parece elevado.
Regiones y sectores de renta variable: la renta variable emergente continuará la buena evolución de 2025
La renta variable parece cara, aunque no excesivamente, y dado que la abundante liquidez respaldará los activos de riesgo durante al menos el primer trimestre de 2026, creemos que el rally de las acciones puede continuar.
Dicho esto, somos más optimistas con respecto a algunos mercados que a otros. Por ejemplo, mantenemos una posición neutral en títulos estadounidenses ante la mayor preocupación suscitada por la valoración del mercado y nuestras previsiones para la economía de EE.UU. El múltiplo de la renta variable estadounidense parece tenso a 22 veces los beneficios frente a una media histórica más próxima a 16 veces, mientras que los ratios precio-ventas han superado los máximos alcanzados durante el auge de las puntocom. Nuestro indicador representativo de la prima de riesgo de la renta variable estadounidense ─la rentabilidad adicional que deberían esperar los inversores por mantener carteras de acciones más arriesgadas en lugar de bonos─ se mantiene en el rango elevado del 2%, el cual es históricamente bajo, aunque tendría que caer por debajo del 2% para que consideráramos adoptar una postura infraponderada en el mercado estadounidense.
En comparación, las acciones suizas tienen una valoración muy atractiva, respaldada por sus características defensivas, sus sólidos fundamentales empresariales y las mejores perspectivas para su gran sector farmacéutico, por lo que mantenemos nuestra sobreponderación. En términos más generales, mantenemos la ponderación de Europa conforme al índice de referencia, con preferencia por los sectores que podrían beneficiarse tanto de la recuperación cíclica continuada como del impulso del gasto fiscal en defensa e infraestructuras, tales como el industrial, el financiero y las empresas de mediana capitalización, cuya rentabilidad ha sido superior a la del mercado estadounidense en los últimos dos años.
Nuestro optimismo respecto de las economías emergentes, que se están beneficiando tanto de la debilidad del dólar como de la mayor relajación de sus políticas monetarias internas, nos lleva a seguir sobreponderados en renta variable china y emergente.
Fig. 3 - Valoraciones menos desorbitadas de la IA
Ratio precio-beneficio a 12 meses vista de acciones Core AI de EE.UU.*, absoluto y frente al conjunto del mercado
*Core AI: NVIDIA, Microsoft, Broadcom, Meta, Amazon, Alphabet, Oracle, Palantir, AMD, Arista, Micron Tech, Applied Materials, LAM, KLA, Synopsis, Intel, Cadence Design, Marvell, Monolith Power, Dell, HPE, Pure Storage, SMC, Teradyne, Entegris. Fuente: Refinitiv, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 23/12/2010 y el 23/12/2025.
Es imposible analizar las perspectivas de los mercados de renta variable sin evaluar las acciones relacionadas con la IA, que han impulsado al alza los mercados de todo el mundo. A nuestro juicio, las valoraciones de estos títulos siguen siendo elevadas incluso tras su ligera corrección de los últimos dos meses. Aun así, cierta racionalidad ha vuelto a imponerse gradualmente en este segmento del mercado ante la inquietud por la calidad de los beneficios y la creciente dependencia de la deuda para financiar las inversiones. Mientras que a principios de año los inversores ofrecían precios cada vez más altos por todo lo que tuviera que ver con este segmento, ahora se muestran más prudentes y esto se traduce en una considerable dispersión de las valoraciones entre estas acciones, así como en una disminución de los múltiplos precio-beneficio, como muestra la figura 3. Como consecuencia, los conocimientos especializados han ido cobrando cada vez más importancia a la hora de invertir en IA. Sin embargo, por ahora mantenemos nuestra sobreponderación en títulos tecnológicos y de servicios de comunicación debido a la solidez de los beneficios en todo el sector.
Seguimos sobreponderados en el sector sanitario, que sigue pareciendo muy barato. La menor incertidumbre política y el fuerte repunte de la actividad de fusiones y adquisiciones dejan vía libre para extraer un valor considerable del sector sanitario, el cual también ofrece cobertura en caso de gran corrección de las acciones de IA.
También nos mantenemos sobreponderados en el sector financiero porque probablemente saldrá beneficiado de las presiones de la administración Trump para desregular el sector y de los riesgos persistentes de inflación, lo cual debería contribuir a mantener la curva de rendimientos relativamente pronunciada y, por consiguiente, impulsar los márgenes de los préstamos bancarios.
Renta fija y divisas: ¿hasta dónde puede bajar la Fed?
En los mercados de renta fija, todas las miradas están puestas en la Fed: ¿cómo conciliará el banco central un crecimiento económico mediocre con una inflación por encima del objetivo, especialmente ante el aumento de la presión política para que recorte los tipos de interés? Esperamos que la inflación de EE.UU. se mantenga por encima del objetivo y se sitúe en una media de en torno al 3% durante el año próximo. Aunque el crecimiento económico distará mucho de ser espectacular ─prevemos un crecimiento del PIB del 1,5% para 2026─, sigue existiendo la posibilidad de una expansión más fuerte, especialmente si el gasto de capital impulsado por la IA se mantiene sólido. Por lo tanto, creemos que los mercados están sobreestimando hasta qué punto es probable que la Fed recorte los tipos de interés: nosotros prevemos que la futura relajación monetaria se limitará a la compra de letras del Tesoro en lugar de aplicar los dos o tres recortes adicionales de 25 puntos básicos implícitos en el mercado. Toda posible sorpresa al alza en el crecimiento o el estancamiento de la desinflación podrían impulsar una subida de los rendimientos estadounidenses, lo que justifica nuestra postura infraponderada en “US Treasuries”.
Aunque existe cierto riesgo de que la independencia de la Fed se vea mermada tras los próximos cambios en su estructura de gobierno, en este momento no constatamos una probabilidad significativa de que esto ocurra.
La combinación inflación/crecimiento parece más favorable al otro lado del Atlántico, lo que justifica nuestra preferencia por los bonos “high yield” europeos frente a sus equivalentes estadounidenses. Los rendimientos ajustados a la volatilidad parecen atractivos en los mercados de bonos “high yield” europeos, mientras que la deuda “high yield” estadounidense se está acercando a niveles muy caros según nuestros modelos de valoración.
Fig. 4 - Trayectorias de los tipos
Cambios de los tipos implícitos en el mercado de los bancos centrales de los mercados desarrollados para los próximos 3 años, puntos básicos
Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. Datos a 24/12/2025.
Por lo demás, seguimos sobreponderados en bonos emergentes en moneda local y deuda corporativa emergente. Estos activos se benefician de unos fundamentales nacionales favorables, unos tipos de cambio baratos, unos tipos reales relativamente elevados, unos flujos de inversión continuos y la perspectiva de una subida de los precios de las materias primas. La inflación está en gran medida contenida, muchos bancos centrales de los mercados emergentes están aplicando medidas de relajación y las exportaciones mundiales están superando las tendencias previas a la pandemia. Esperamos que el diferencial de crecimiento del PIB entre los países en desarrollo y los desarrollados se amplíe hasta los 270 puntos básicos en 2026, desde los 240 puntos básicos del año pasado. Históricamente, la ampliación del diferencial de crecimiento ha ido seguida de una apreciación de las divisas emergentes.
Es probable que las compras de letras del Tesoro por parte de la Fed también sean positivas para los activos emergentes –y negativas para el dólar. Esperamos que la divisa estadounidense se debilite frente al euro y al franco suizo en los próximos meses.
También mantenemos una postura sobreponderada en oro. Pese a que el metal cotiza en máximos históricos, nuestros modelos indican que las valoraciones son elevadas pero no extremas. Las tendencias macroeconómicas son favorables gracias a la bajada de los rendimientos reales, la mayor debilidad del dólar y los elevados riesgos geopolíticos que refuerzan la demanda de este metal. La demanda de los bancos centrales de los mercados emergentes y las entradas en los ETF de oro siguen siendo fuertes, mientras que los incrementos graduales de las asignaciones a oro por parte de carteras privadas de EE.UU. podrían acrecentar el impulso alcista.
Análisis de los mercados globales: un año excelente para la renta variable emergente y el oro
Desde guerras comerciales hasta guerras reales, 2025 ha sido otro año tumultuoso. Pero eso no ha impedido que los mercados financieros alcancen nuevos récords. La renta variable global subió un 23% en USD en 2025, registrando su tercer año consecutivo de ganancias de dos dígitos y allanando el camino para alcanzar más máximos en 2026.
A diferencia de 2024, la rentabilidad de las acciones europeas fue superior a la de las estadounidenses gracias a los ambiciosos planes de gasto fiscal (especialmente de Alemania), las perspectivas de nuevos recortes de los tipos de interés y la inquietud por la naturaleza, cada vez más tecnológica, del mercado de EE.UU.
La renta variable europea alcanzó nuevos máximos históricos en las últimas sesiones de negociación de 2025 para cerrar el año con un alza del 25% en moneda local. Las acciones británicas registraron subidas similares, generando sus mejores resultados en 16 años, y el índice FTSE 100 se acercó a la crucial barrera psicológica de los 10.000 puntos.
La renta variable estadounidense registró un mes de diciembre plano debido al temor de los mercados a que la preocupación por la inflación pudiera impedir que la Fed aplicara nuevos recortes de tipos y al deterioro de la confianza en los títulos tecnológicos de los “Siete magníficos”. Sin embargo, el mayor mercado de renta variable del mundo aún así registró unas ganancias del 18% en el conjunto de 2025, tras la subida del 25% del año anterior.
La renta variable emergente tuvo un año excelente, con una rentabilidad especialmente buena en Latinoamérica. Los inversores acogieron con satisfacción los signos de mejora de la estabilidad económica en Brasil, y la región, rica en recursos, también se benefició de la buena evolución de los metales y otras materias primas.
La mejor rentabilidad de 2025 la obtuvieron las acciones coreanas, que registraron una ganancia cercana al 100% gracias a su combinación de valoraciones baratas, fuerte ponderación tecnológica del mercado y mejoras del gobierno corporativo introducidas por su recién elegido Gobierno.
Las grandes inversiones relacionadas con la IA impulsaron los metales industriales ─ de entre los cuales el cobre alcanzó un máximo histórico ─ y la incertidumbre geopolítica y macroeconómica impulsó la demanda de oro y plata. El oro subió un 65%, su mayor ganancia anual desde 1979, gracias a la demanda constante tanto de los bancos centrales de los mercados emergentes como de los fondos cotizados.
Fig. 5 - Días dorados
Precio del oro, USD por onza troy
Fuente: Refinitiv, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 26/12/2024 y el 26/12/2025.
En cambio, el petróleo cayó un 19%, su peor resultado anual desde 2020, cuando se vio afectado por la pandemia de COVID-19.
Dentro de los sectores de renta variable, los de servicios de comunicación y TI se mantuvieron entre los líderes de 2025 en su conjunto, pese a algunos tropiezos a finales del año. También obtuvieron buenos resultados los sectores de materiales e industrias, mientras que los relacionados con el consumo se quedaron rezagados.
La rentabilidad de la renta fija global fue ligeramente superior a la de la liquidez en moneda local. Las mayores ganancias procedieron de la deuda emergente, ya que estos mercados se vieron favorecidos por su menor inflación, mayor crecimiento económico, la perspectiva de nuevos recortes de tipos por parte de sus bancos centrales y la apreciación de sus divisas.
Los mercados de renta fija europea experimentaron una fuerte disminución del diferencial de rendimiento entre los bonos soberanos de los países periféricos y los de Alemania. Por su parte, los “US Treasuries” resistieron bien ante la ausencia de un gran activo sin riesgo alternativo convincente.
El dólar, sin embargo, se desvinculó de los “US Treasuries” y cerró
2025 con una caída de alrededor del 9% frente a una cesta de divisas. El billete verde se llevó la peor parte de la preocupación por las políticas comerciales y la erosión de la independencia institucional de EE.UU.
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ResumenBarómetro de enero de 2026
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Asignación de activosNos mantenemos sobreponderados en renta variable e infraponderados en renta fija debido a que el contexto del mercado sigue favoreciendo el riesgo.
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Regiones y sectores de renta variableSeguimos sobreponderados en renta variable suiza, china y emergente basándonos en su valoración y sus fundamentales. También nos decantamos por los sectores sanitario, financiero, de TI y de servicios de comunicaciones.
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Renta fija y divisasLa renta fija emergente debería salir beneficiada del sólido crecimiento económico, la subida de los precios de las materias primas y la apreciación de las divisas. En cambio, somos cautelosos respecto de los “US Treasuries” porque es probable que los mercados estén sobreestimando la magnitud de los posibles recortes de tipos.