¿Personalización o estandarización?: el dilema del asset servicing
La plaza financiera suiza se caracteriza por su estabilidad y fiabilidad, que la convierten en un lugar ideal para los negocios, pero las recientes tendencias a la concentración y la reducción de costes en el ámbito del asset servicing están transformando el sector. En este contexto, los actores del mismo están llamados a enfocarse menos en las operaciones corrientes y más en la creación de valor para el cliente, poniendo el acento en un servicio de calidad.
Creciente estandarización de los servicios
En un entorno económico y político tan incierto como el actual, la presión sobre los márgenes empuja a los actores del asset servicing a buscar maneras de reducir costes. Muchos están renunciando a un enfoque personalizado en favor de modelos estandarizados. Y si bien estos últimos ofrecen ventajas de escala —como una reducción de costes y una mayor eficacia operativa—, con frecuencia son incapaces de responder a las necesidades específicas de los clientes.
La homogeneización de la oferta puede, así, suponer una inadecuación entre los servicios ofrecidos y las necesidades específicas de los gestores de activos, quienes deberían apostar por soluciones que les permitan simultáneamente simplificar sus operaciones y maximizar su eficacia. Un ejemplo de palanca pertinente es la automatización de procesos como el reporting y el compliance, ya que reduce los errores, acelera los plazos de procesamiento y abarata los costes.
Marc Briol, CEO, Pictet Asset Services
Otro ejemplo relevante lo constituyen las plataformas digitales integradas, que con sus Portfolio Management Systems (PMS) ofrecen una herramienta avanzada de gestión de datos para una administración más eficaz de los fondos. Gracias a estas soluciones, los gestores de fondos, las cajas de pensiones y las family offices pueden beneficiarse de productos competitivos mientras conservan sus márgenes.
Gran concentración sectorial
La cada vez mayor concentración resultante de las fusiones en el sector ha derivado en una posición de dominio de algunas grandes empresas, que, según algunos estudios, abarcan ya más del 60% del mercado mundial. Estos gigantes imponen modelos estandarizados, a menudo no adaptados a las exigencias específicas de clientes sofisticados.
En el polo opuesto, un enfoque a medida como el adoptado por determinados proveedores de asset servicing permite una alineación más precisa de los servicios con las necesidades particulares de cada cliente —teniendo en cuenta su perfil de riesgo, sus expectativas en materia de rentabilidad y sus restricciones reglamentarias—. Por supuesto, esto requiere una comprensión cabal de las necesidades de los clientes y una capacidad de adaptación rápida a los cambios del mercado. Dicho enfoque permite a los gestores dar una mejor respuesta a las expectativas de sus clientes, en concreto integrando tecnologías avanzadas de seguimiento de la rentabilidad y gestión de los riesgos.
La concentración del mercado y las presiones económicas imponen una reevaluación en profundidad de los modelos tradicionales.
A modo de ejemplo, un fondo de pensiones suizo adoptó recientemente una tecnología específica destinada a mejorar su reporting en materia de “global custody” y de estructuración del patrimonio, consiguiendo con ello una supervisión reforzada de los gestores, así como una mayor transparencia para los partícipes del fondo.
Oportunidad para Suiza
En el actual contexto geopolítico, marcado por las tensiones internacionales, Suiza se posiciona como un socio de confianza dotado de gran estabilidad. Las rivalidades entre grandes potencias —en particular, entre EE.UU. y China— subrayan la importancia estratégica de recurrir a proveedores de servicios suizos, capaces de entender las dinámicas globales y atentos en todo momento a la evolución del marco reglamentario y los acontecimientos internacionales.
En conclusión, el sector del asset servicing afronta una encrucijada estratégica, pues la concentración del mercado y las presiones económicas imponen una reevaluación en profundidad de los modelos tradicionales. La reconfiguración sectorial que implica la concentración hace esencial para los proveedores de servicios diferenciarse mediante una personalización reforzada y una constante capacidad de innovación.
En este incierto contexto, Suiza es sinónimo de confianza por su estabilidad geopolítica y reputación de fiabilidad. Para asegurar su crecimiento, los actores del sector deberán adoptar un enfoque holístico que integre tecnología, competencias locales y servicios a medida: elementos claves, todos ellos, para garantizar la estabilidad y la prosperidad del conjunto de partes interesadas.
Este artículo apareció en Agefi Finance, edición de mayo de 2025. ©2025, Agefi