Weekly house view | Expectación por la inflación
Resumen de la semana
El S&P 5001 se revalorizó un 3,6% en la semana y marcó un nuevo máximo histórico. Además del impulso de unos vigorosos beneficios (conocidos los resultados de la mayoría de las empresas, el 84% de los componentes del índice han superado las estimaciones, y el crecimiento del BPA ha sido del 50,3%) y unos datos económicos interpretados en clave positiva, las alzas reflejan cierto equilibrio del posicionamiento inversor tras el desapalancamiento forzoso del "hedge fund" Situational Awareness. De hecho, en una sola sesión la semana pasada se adquirieron más de cuatro millones de opciones call sobre el S&P 500 –un volumen récord para estos instrumentos de naturaleza típicamente bullish– mientras que la negociación con las más defensivas opciones put se mantuvo en un nivel cercano a su media.
Una fuente adicional de presión quedó disipada cuando el secretario del US Treasury, Scott Bessent, propuso una relativamente poco conocida facilidad que permitía a Japón utilizar sus bonos del Treasury como colateral para tomar prestados dólares y apoyar la cotización del yen; esto evitó que Japón tuviera que vender Treasuries, lo que podría haber provocado una elevación de los rendimientos y representado otro catalizador de aversión al riesgo en los mercados.
Los acontecimientos geopolíticos estuvieron una vez más llenos de claroscuros: Omán e Irán lograron supuestamente avances en un acuerdo para permitir a las embarcaciones cruzar el estrecho de Ormuz bajo una gestión coordinada con un modelo de tráfico sin pago de peaje durante 60 días, lo que allanaría el terreno para una vuelta a las negociaciones entre EE.UU. e Irán, pero no quedó claro si Irán excluiría a los buques estadounidenses e israelíes de dicho arreglo. Los hutíes, mientras, atacaron al gobierno de Yemen y la ciudad de Najran en Arabia Saudí.
En política nacional estadounidense, un candidato progresista se impuso en las primarias demócratas al Senado en Michigan, lo que podría dificultar que dicho partido conserve el estado en las elecciones mid-term de noviembre y logre de ese modo controlar la cámara alta.
La frase destacada de la semana
“Estamos viendo más indicios de una economía en forma de C, donde los hogares con menores salarios están finalmente recuperando terreno”, adujo Bessent, rechazando la idea de una economía en forma de K en la que los segmentos de la población con mayores y menores ingresos corren suertes divergentes.
Indicadores clave
Corroborando en parte este diagnóstico, se conoció el informe mensual de empleo: los empleos no agrícolas en EE.UU. disminuyeron en 23.000 en julio en la categoría general, con sendas revisiones a la baja de las cifras de mayo y junio por una suma total de 103.000, si bien la debilidad se concentró en la categoría de funcionarios del estado, mientras que en el sector privado se crearon 30.000 empleos nuevos.
La tasa de paro bajó al 4,1%, fundamentalmente gracias al descenso de la tasa de participación en el mercado laboral hasta un mínimo de 50 años, y el crecimiento de los salarios se mantuvo contenido en el 0,1% intermensual. Los mercados no se inmutaron y se centraron en cambio en las implicaciones positivas para el control de la inflación, que tienen su raíz en el incremento de precios temporal experimentado durante el Mundial de fútbol celebrado este año, mientras el indicador ISM de manufacturas escaló hasta un máximo de cinco años.
En China, el índice RatingDog de manufacturas sufrió su caída más acusada desde que hay registros y los índices de precios del país también mostraron mayor debilidad de lo esperado, con los inversores globales consolándose algo por el hecho de que China siga exportando deflación al resto del mundo.